Estas son las peores aerolíneas de Latinoamérica según nuevo ranking

Un nuevo ranking sobre calidad de servicio identifica a las aerolíneas peor valoradas en Latinoamérica. Conoce quiénes figuran y por qué.

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En la guerra silenciosa de los cielos latinoamericanos, donde cada minuto cuenta y cada mal café en vuelo deja huella, un nuevo ranking ha puesto en aprietos a varias aerolíneas de la región. El veredicto, basado en datos públicos sobre puntualidad, quejas y la siempre subjetiva «experiencia del pasajero», no deja lugar a dudas: hay compañías que, más que volar, parecen practicar una coreografía errática entre cancelaciones, retrasos y atención al cliente digna de un buzón sin fondo.

Y aunque algunas empresas han logrado despegar hacia una nueva era de eficiencia —como reflejó Cirium, coronando a ciertos operadores latinoamericanos entre los más puntuales del mundo—, otras todavía parecen atrapadas en un jet lag permanente.

InterCaribbean Airways: el epicentro del descontento

En la zona roja del informe, donde las estadísticas se convierten en acusaciones, destaca un nombre con insistencia casi poética: InterCaribbean Airways. Esta modesta aerolínea, que opera en rutas cortas del Caribe como quien juega al escondite con la puntualidad, ha sido calificada repetidamente como la peor en desempeño operativo. Sus vuelos llegan tarde, sus cancelaciones son frecuentes y su reputación… bueno, digamos que no ha necesitado ayuda para tocar fondo.

Es irónico, casi enternecedor, que una aerolínea con una geografía de vuelo tan paradisíaca haya logrado convertirse en sinónimo de frustración aérea. Un viaje de isla a isla puede transformarse, según reportan pasajeros y expertos, en una odisea de esperas infinitas y conexiones fallidas. Más que una aerolínea, a veces parece una ruleta caribeña.

Flybondi y compañía: cuando el bajo costo sale caro

Estas son las peores aerolíneas de Latinoamérica según nuevo ranking

Pero InterCaribbean no está sola en este desfile de turbulencias. Otras compañías —particularmente las de bajo coste— también han sido señaladas por usuarios cansados de promesas que se evaporan más rápido que un vaso de agua en la pista de Ezeiza.

Flybondi, la irreverente low-cost argentina que llegó para democratizar el cielo, ha terminado democratizando también los retrasos. Cancelaciones de último minuto, demoras que se estiran como chicle viejo y una atención al cliente que, según muchos testimonios, roza lo etéreo. Y no es la única: otras aerolíneas económicas han sido criticadas por cambiar itinerarios sin previo aviso y por experiencias de vuelo que hacen que uno extrañe el bondi de verdad.

Ahora bien, antes de afilar el juicio, conviene aclarar que este ranking no es una tabla sagrada. No surge de una fuente oficial unificada, sino de un collage de estadísticas, comentarios en redes sociales y análisis de portales especializados. Es, en esencia, un termómetro de la paciencia colectiva.

Contrastes en el cielo: de la excelencia al caos

Y mientras unos luchan por despegar a tiempo, otros vuelan como relojes suizos con acento latino. El mismo informe de Cirium que lanzó alertas para algunos, aplaudió con entusiasmo a compañías como Copa Airlines y Aeroméxico, que lideraron en puntualidad a nivel mundial. Una paradoja interesante: en una región conocida por su informalidad legendaria, algunas aerolíneas se están convirtiendo en modelos globales de eficiencia.

Así se configura una antítesis fascinante: en un mismo espacio aéreo conviven empresas que rivalizan con las mejores del mundo y otras que apenas logran despegar sin incidentes. La aviación latinoamericana, como su historia, está marcada por avances brillantes y retrocesos desesperantes. A veces, todo en el mismo vuelo.

¿Y qué hacemos con este ranking?

¿Sirve para algo este ranking, más allá de alimentar conversaciones de sala de embarque? La respuesta es sí, pero con matices. Estos listados son brújulas imperfectas: orientan, pero no siempre señalan el norte verdadero. La experiencia del pasajero está cruzada por mil variables —expectativas, tipo de ruta, tamaño de la compañía, azar meteorológico— y cada viajero tiene su propia bitácora de traumas y milagros aéreos.

Para quienes vuelan seguido en América Latina, el ranking puede ser una herramienta más, como lo son las estadísticas oficiales de puntualidad o las cifras de quejas ante las autoridades. No dicta sentencia, pero al menos advierte: algunos cielos vienen con tormenta anunciada.cabo, en tiempos de incertidumbre, quizás el hogar no sea un lugar, sino una responsabilidad compartida.

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